Positivismo para la recuperación económica
No fue hasta 1948 cuando el sociólogo de la Universidad de Columbia Robert K. Merton escribió un artículo en The Antioch Review titulado ‘The Self-Fulfilling Prophecy’ [la profecía que acaba haciéndose realidad], en el que usaba la Gran Depresión como primer ejemplo. A menudo se le atribuye el mérito de haber acuñado la frase de la “profecía que acaba haciéndose realidad”, pero en los años treinta la idea ya era tan habitual como la tostada del desayuno hecha con los tostadores modernos. (Es curioso que este mismo Robert Merton documentara la tendencia a atribuir falsamente las ideas importantes a las personas famosas).
De hecho, en 1937, Think and Grow Rich [piensen y háganse ricos], un libro de Napoleón Hill, incitaba a los lectores a adoptar una actitud mental positiva y a canalizar el poder del subconsciente de la mente a fin de alcanzar la riqueza. Se convirtió en un clamoroso best seller. Ya había surgido un interés pasajero no sólo por la teoría de Freud sobre el inconsciente, sino también por las teorías del psicólogo Émile Coue, quien animaba a la gente a repetir “cada día y en todos los sentidos, me siento cada vez mejor”. Afirmaba que esta “autosugestión” reafirmaba el yo inconsciente.
Fuente: Robert J. Shiller ¿Y si la recuperación estuviera sólo en su cabeza? | ELPAÍS.com 091213
¿Nos ha de permitir la visión positiva el gastar más de lo que ingresamos de forma sostenible?
3 years ago