Contra el voto en blanco
Que la sección de Cartas de los Lectores es de las más seguidas de este diario es sabido. Un servidor, por ejemplo, antes de ponerse a leer el resto de las páginas, lee todas las cartas del día. […]
El caso es que a veces hay cartas excepcionales. El lunes, en la página 20 de este diario, apareció una que merece ser recortada y enmarcada. La firman Teresa Gri y Carles Lladó, de Barcelona, y me ha hecho entender cosas que no había acabado de captar. No reproduciré la carta –pueden encontrarla en el diario de ese día, o en la Hemeroteca de La Vanguardia– pero explicaré el argumento.[…]
Lleva por título “El vot de conformitat” y dice que, en las elecciones, el aumento de votos en blanco no sirve de nada. Que por muchos que pueda haber, a los partidos políticos los votos en blanco les traen sin cuidado: no les hacen daño, porque igualmente se reparten los escaños. Pueden beneficiar incluso a los partidos grandes, que son los que hacen que tengamos tan pocas ganas de ir a votar. Detallan que pueden ser tan perversos que hagan que, precisamente por su culpa, partidos minoritarios –aún sin poder, aún sin corromper, a los que algunos podrían votar como forma de protesta– no consigan llegar al 3 por ciento, el mínimo que se requiere para tener representación parlamentaria.
Quim Monzó | La Vanguardia 091104
3 weeks ago