Diálogo social, monólogo socialista
«Por desgracia, el extendido desconocimiento del papel del empresario en una economía capitalista provoca que a muchos españoles les horrorice la perspectiva de que se abarate el despido o se adopten otras medidas de flexibilización, como eliminar los convenios colectivos o el requisito de contar con autorización administrativa para despedir a una parte de la plantilla. Parece como si el empresario fuera a despedir a todo el mundo por el hecho de que le cueste menos, cuando necesita de la producción de sus trabajadores para ganar dinero. Incluso Marx, desde su escasa comprensión de la economía, reconocía que el capitalista se lucra explotando a los trabajadores, no echándolos a la calle. En un mercado libre, contratar es una buena noticia para una empresa y despedir una mala.»
«Nadie puede tomarse en serio la calificación de diálogo “social” de unas reuniones en el que participan el Gobierno y dos sindicatos y una patronal cuya representatividad “social” se da por sentada, pero es más que dudosa. Pero menos aún cuando ese supuesto diálogo es dirigido por el Gobierno de Zapatero, quien ya ha decidido apoyar completamente las posiciones de los sindicatos y negarse a tomar en consideración siquiera las propuestas de la patronal. Eso no es diálogo social, sino un mero monólogo socialista. España seguirá siendo un país en el que una parte está muy protegida frente al despido y otra carece de protección alguna, por ser temporales, autónomos, parados o trabajar en negro. Ese es el modelo “social” que defienden los sindicatos y que Zapatero no modificará.»
Editorial | Libertad Digital 090710
2 years ago